Es un enorme gusto compartir este espacio con todos ustedes.

Como ciudadano que ama a su país, emprendedor forjado a pulso, empresario respaldado por la gracia y el favor de Dios, a diario me inspira y motiva el compartir secretos que cambian vidas, claves para vivir en el éxito a la manera de Dios, entregando lo mejor de lo mejor que recibo a diario por la misericordia del Padre Santo.

En los tiempos que nos toca vivir, estamos llamados a fijar una posición, a levantar nuestra voz y defender los valores de vida. Ética, honestidad, responsabilidad social, que como ciudadanos e hijos de Dios nos corresponde.

En estos tiempos exigentes y de grandes desafíos, pulir nuestro carácter y cultivar nuestra disciplina nos permitirán avanzar en la conquista de sueños, propósitos, objetivos y encargos.

Si el liderazgo es influencia y si desde cuando nos encontrábamos en el vientre de nuestra madre “influenciábamos” su vida, sin duda somos agentes de impacto. Para bien o para mal, tenemos el libre albedrío para determinar qué clase de influencia y legado dejaremos a nuestras generaciones.

Bienvenidos a este viaje de nunca acabar y de siempre crecer.

Archivo 2006

“EL VALOR DEL CARÁCTER EN EL LIDERAZGO ha determinado que grandes liderazgos hayan terminado de una manera inesperada, dolorosa y vergonzosa por su ausencia.

El carácter importa. Todos y cada uno de nosotros lo tenemos, sin embargo, cada uno es identificado por sus características mentales y éticas. Muchos líderes empiezan en puestos importantes, pero después se autodestruyen debido a su déficit y/o ausencia de moral; ética, respeto, honestidad, entre otras, perdiendo, parte o en ocasiones todo por lo que habían luchado. El carácter es la fuerza más poderosa que un líder puede poseer; por ello, la falta de este es la mayor garantía de una vida en fracaso.

La importancia de construir una sociedad con personas sanas interiormente que sean de valor para ellos mismos, sus familias, su comunidad y su entorno de influencia, hace que cobre gran importancia el carácter como un fundamento de valor en nuestra sociedad.